Confesión

ConfesionCura tus heridas.

   ASPIRA A LA PLENITUD.

Es la OPCIÓN que más compromete, la única que entusiasma y la que de verdad realiza como persona. Como dijo San Agustín -¿se acuerda?-:

“Nos hiciste, Señor, para Ti e inquieto estará nuestro corazón hasta que descanse en Ti”.

 

ACTUALIZA TU ANTIVIRUS.

Es importante para esta superfascinante aventura del corazón que compruebe si su disco duro tiene los gigabytes necesarios para recibir el aluvión de gracia y de felicidad que supone conectar el propio corazón con el de Cristo.

Pero antes, un aviso importante sobre el tema que va a ocupar el siguiente capítulo: ¡asegúrese también de que su ordenador personal está libre de virus! Tenga mucho cuidado.

Los humanos nos vamos infectando con nuestros errores o nos dejamos arrastrar por nuestros defectos, muchas veces de un modo casi imperceptible. Eso es lo que se llama pecado, aunque muchas veces no lo valoremos ni lo sintamos así.

 

En la vida cristiana Vd. mism@ puede detectarlos en la presencia de Dios. Tenga cuidado, porque se cuelan por todos lados. Pero en este caso es el mismo Dios el que le limpia, le perdona y le hacer recuperar la gracia perdida: le deja nuev@. No es un modo de hablar. Parece increíble, pero es cierto: ¡Dios nos está esperando para perdonarnos!

El Programa que contra estos virus tiene la Iglesia es el Sacramento de la Confesión. Lo instituyó Jesucristo, el Hijo de Dios. Él quiere perdonarnos de esta manera. Se lo ofrecemos a continuación.

 

EL ANTIVIRUS MÁS POTENTE.

 

PASO A PASO

 

PARA ESCANEAR EL DISCO DURO

 

MODO DE CONFESARSE

 

PARA FACILITAR EL ARREPENTIMIENTO Y EL PROPÓSITO DE LA ENMIENDA

 

 

OTRAS HERRAMIENTAS PARA CONFESARSE

 

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