Oración

oracionEl discípulo impaciente

Después de una exhaustiva sesión matinal de oraciones en el monasterio, el novicio le preguntó al abad:

 -¿Todas estas oraciones que usted nos enseña, hacen que Dios se acerque a nosotros?

-Te voy a responder con otra pregunta -dijo el abad. -¿Todas estas oraciones que rezas harán que el sol salga mañana?

-¡Claro que no! ¡El sol sale porque obedece a una ley universal!-Entonces, ésta es la respuesta a tu pregunta. Dios está cerca de nosotros, independientemente de las oraciones que recemos.

 El novicio se enojó:

-¿Usted quiere decir que nuestras oraciones son inútiles?

 De ninguna manera. Si tu no te despiertas temprano jamás podrás ver la salida del sol. Si tú no rezas, aunque Dios esté siempre cerca, nunca conseguirás notar Su presencia.

  

¿Qué es hacer oración?

Santa Teresa de Jesús
No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama.

San Pedro Damián
La oración es la elevación del alma hacia Dios y la petición de lo que se necesita de Dios.

San Josemaría Escrivá
Oración mental es ese diálogo con Dios, de corazón a corazón, en el que interviene toda el alma: la inteligencia y la imaginación, la memoria y la voluntad. Una meditación que contribuye a dar valor sobrenatural a nuestra pobre vida humana, nuestra vida diaria corriente.

Santo Cura de Ars
La oración es la elevación de nuestro corazón a Dios, una dulce conversación entre la criatura y su Criador.

Juan Pablo II
La oración es el reconocimiento de nuestros límites y de nuestra dependencia: venimos de Dios, somos de Dios y retornamos a Dios. Por tanto, no podemos menos de abandonarnos a El, nuestro Creador y Señor, con plena y total confianza […]. La oración es, ante todo, un acto de inteligencia, un sentimiento de humildad y reconocimiento, una actitud de confianza y de abandono en Aquel que nos ha dado la vida por amor. La oración es un diálogo misterioso, pero real, con Dios, un diálogo de confianza y amor. 

Santa Teresita de Lisieux
Jesús, escondido en el fondo de mi pobre corazón, tiene a bien actuar en mí y me hace pensar todo lo que quiere que yo haga en cada momento.

pero ¿Cómo? 

 A lo largo del año saldrán en la página de inicio ayudas para hablar con Dios. También podrás descargar algunos textos como este.                            

UN CORAZÓN NUEVO

Para hacer la Oración de hoy con un texto del evangelio comentado

PINCHA AQUÍ

  

Te sugiero una oración para empezar y terminar tu rato de oración cada día.

Al comenzar

Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi Padre y Señor, Ángel de mi guarda, interceded por mí

Al terminar

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e inspiraciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José mi Padre y Señor, Ángel de mi guarda, intercede por mí.