Sacramentos de Iniciación Cristiana

Mediante los sacramentos de la iniciación cristiana, el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, se ponen los fundamentos de toda vida cristiana.

De la misma manera que recibimos el don de la vida al ser concebidos, nacemos a la vida de unión con Dios al ser bautizados.

Tal y como nos fortalecemos y crecemos corporalmente, el Sacramento de la Confirmación nos fortalece y hace crecer la unión con Dios que comenzó con el Bautismo.

Gracias al alimento nos mantenemos y desarrollamos en la vida. Este alimento en la vida espiritual es la Eucaristía.

“Nosotros, como personas humanas, no sólo tenemos un cuerpo sino también un alma; somos personas que pensamos, con una voluntad, una inteligencia, y debemos alimentar también el espíritu, el alma, para que pueda madurar, para que pueda llegar realmente a su plenitud. Así pues, si Jesús dice “yo soy el pan de vida”, quiere decir que Jesús mismo es este alimento de nuestra alma, del hombre interior, que necesitamos, porque también el alma debe alimentarse. Y no bastan las cosas técnicas, aunque sean importantes.

Necesitamos precisamente esta amistad con Dios, que nos ayuda a tomar las decisiones correctas. Necesitamos madurar humanamente. En otras palabras, Jesús nos alimenta para llegar a ser realmente personas maduras y para que nuestra vida sea buena.” Benedicto XVI a niños de 1ªcomunión.

Gracias a estos Sacramentos se reciben muchos tesoros y se avanza hacia la perfección de la caridad. Nos ayudan a desarrollarnos plenamente para poder cumplir nuestra misión en la Iglesia y en el mundo.

 

 ¿Qué es bautizarse?

¿Qué es confirmarse?

¿Qué es la primera comunión?