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Lorca y Japón

De nuevo, en poco tiempo y en distintas partes del mundo la tierra nos juega una mala pasada, de la que sabemos que es costoso recuperarse.

En todo este desastre todo el mundo se vuelca. Hay un terremoto muy superior al que produce daño material. Es el terremoto de miles de iniciativas solidarias de oración y acción para subsanar tanto daño.

Este mal va a generar mucho bien, gracias a la generosidad de mucha gente. Pasado el tiempo y superada la dificultad, los habitantes de Lorca recordarán el duelo por lo perdidola alegría de produce el calor de una solidaridad que ni imaginaban que existía y la insustituible ayuda de Dios para superar esta difícil circunstancia.

Poder perdonar y poder pedir perdón

El perdón es el único muro capaz de contener el mal. Su único límite. Su remedio. ¿Quieres borrar el mal de ti mismo y de los demás?  perdona, acoge el perdón y enseñalo a otros.

Así nos lo demuestra el Señor estos días con su ejemplo. Te recomiendo que escuches esta conferencia en la que encontrarás argumentos para el perdón. Seguro que encontrarán eco en tu comportamiento de cada día y te ayudarán a vivir en amor.

Vídeo 1: ¿Qué hacer cuando hay entre dos personas una herida?.  ¿Porque la gente que se enfadada se chilla? ¿Porqué la gente que se quiere se susurra? ¿Por qué no me siento querido? Querer sin humillar. Querer el bien del otro y querer al otro. ¿El amor se puede expresar sin perdón? Si no vuelves a mi corazón yo también salgo perdiendo. ¿Que busco en la confesión? El perdón o los complementos

Vídeo 2: ¿Qué busco cuando ofrecezco el perdón? ¿Acogemos el perdón?. El que no acoge, ahoga. ¿Qué manifiesta el gesto de pedir perdón? ¿Qué sientes cuando te piden perdón? ¿Qué sientes cuando acogen tu perdón? ¿Quién gana? A Dios le duele cuando no le pedimos perdón, porque no le reconocemos en su misericordia y ternura.

Vídeo 3: ¿Qué es lo que nos separa? Aniquilar el mal con el perdón. Las heridas del alma cuando pasan por el perdón, nunca dejan cicatriz. Dos bombas atómicas: la soberbia (puedo vivir sin ti) y el egoismo (no te necesito) causan la crisis mundial. ¡No me importa el otro!.  Solo una bomba más poderosa lo sana: el perdón.

Vídeo 4: El perdón es más que volver a empezar, es recuperar lo que tenía y adquirir mucho más. ¿Cuántas veces tengo que perdonar?. El día que diga “basta” digo “nunca te he querido por ti mismo (he querido de ti lo que me compensaba)” y “no se querer de verdad”. El amor nunca puede decir “basta”.

Vídeo 5: El querer no depende del otro. Depende solo de mi. Eso hace el Señor. “Tengo sed”. ¿Nos podemos cansar en el querer?. ¿Es buena la culpa?. ¿Es buena la penitencia?. El amor acoge las iniciativas del otro.

Vídeo 6: Penitencia ¿es pasar factura?. Por el camino del perdón se enseña a querer. 

Nunca es demasiado…

 

para Dios…

¡Qué no se te haga tarde!.

Puntos de encuentro.

Cuando uno descubre que Dios es un ser cercano… deja de tener sentido vivir como si Él no existiera.

Da igual que el amor parta de grandes o de pequeñas experiencias, en todos los casos o se encuentra y se demuestra en lo pequeño, o no es posible que se manifieste en lo grande. Por eso la lucha por coincidir con quienes queremos en un detalle, una mirada, un gesto, un encuentro, nos capacita para el amor en lo importante.

Para mantener y demostrar el amor a Dios necesitas luchar por tener puntos de encuentro o lo que algunos llaman un plan de vida.

María era una mujer tibia que no entendía a Dios y experimenta de repente durante solo unos segundos como Dios la quiere.  Esta experiencia es solo el primer encuentro de una historia que tiene la característica más importante de cualquier amor: ser duradero. Para María los puntos de encuentro principales, que mantienen vivo el primero son la Misa y la Confesión.

PLAN DE VIDA: consiste en establecer los momentos del día para repostar combustible, coger carrerilla, recordar lo importante, detenerse, cargar pilas …. “en definitiva” guiñar un ojo a Dios, entenderle mejor y crecer con su ayuda hacia la santidad. Sin establecer momentos, pasan los días y al amor a Dios le quita el puesto el amor a nosotros mismos en forma de “ir tirando” o de capricho.

Aumenta las posibilidades de éxito de tu plan …

  •       Contando con la ayuda del Espíritu Santo
  •       Fijándote en costumbres cristianas que han hecho grandes santos.
  •       Pidiendo consejo para concretarlo a alguien que tenga más experiencia que tú: un sacerdote, un amigo…

La familia: tu más innata y profunda aspiración

Dios es Amor. Te ha creado a imagen y semejanza suya.

Es decir, te creó porque te ama y te creó para que amaras.

 La familia es la prueba más primaria, puesta en nuestra naturaleza humana, de que el Amor es el sentido de tu origen y de tu destino.

 Tu más innata y profunda aspiración.

Fuente: contenidossemf.com

Y Dios… inventó la navidad.

Diciembre llena sus días de frío, música y decoraciones; regalos y reuniones para celebrar la fiesta más grande del planeta: ¡El nacimiento de Jesús!

La ciudad vestida de luces despierta nuestra esperanza, por el recuerdo de que Cristo nos trae la luz y el calor de la vida sobrenatural, que perdimos como consecuencia del pecado.

Miles de villancicos y belenes, nos empujan a repetirle que queremos que en nuestra posada encuentre siempre las puertas abiertas.

El frío no importa si hay autentico calor en los corazones.

Y como Él nace para dar su vida, el árbol de navidad y los regalos nos recuerdan que del árbol de la Cruz proceden todos los bienes…

“Al principio Dios quiso poner un belén y creó el universo para adornar la cuna. (…)

Y vio Dios todo lo que había hecho. Y era muy bueno; más aún, estupendo. Y tanto le gustó que decidió transmitir en directo el nacimiento de su Hijo a todos los diciembres de la historia, y a todos los corazones que tuvieran sitio para un belén. Así inventó la Navidad.

La Navidad no es un aniversario, ni un recuerdo. Tampoco es un sentimiento. Es el día en que Dios pone un belén en cada alma.

A nosotros sólo nos pide que le reservemos un rincón limpio; que nos lavemos las orejas para oír el villancico de los ángeles en la Nochebuena; que nos quitemos la roña acumulada, acudiendo al estupendo detergente de la Penitencia; que abramos las ventanas y miremos al cielo por si pasaran de nuevo los Magos; que son verdad, que existen, y vienen siguiendo la estrella de entonces, camino del mismo portal.”

El Belén que puso Dios. E.Monasterio.